mar 20 2008

¿Y la estatua de don Luis?

Decía hace algunas semanas en esta misma sección –que es la suya, amado lector@– lo que me prestaba que la parroquia de San Juan hubiese dado tan rápidamente su conformidad para que la estatua sedente de Luis Riera Posada, según diseño original de Manolo Linares se ubicase en la plazoleta de acceso al templo parroquial, una vez, naturalmente, que las aportaciones populares e institucionales ingresadas en la cuenta abierta al efecto en la central de la Caja Rural de Asturias, centriquísima calle de Melquiades Alvarez en Oviedo, fuesen alcanzando para proceder a su fundición.

Siento ahora que los promotores de la idea, entre ellos algunos de sus íntimos tertulianos durante los pasados años, y digo algunos porque los cotidianos de don Luis fueron cientos, que no docenas, están algo descorazonados, un poco desanimados, vaya. Recuerdo entre esos impulsores al maestro confitero Ataúlfo Valdés, a Dámaso Bances, actual presidente del Real Oviedo, a Evelio , a Costas y a Pedro Cortés, por citar algunos.

Un buen amigo, un maestro, en realidad, me decía hace años que “los homenajes hay que darlos en vida, porque después…”. Si será verdad…? Exalcalde de Oviedo, expresidente del Centro Asturiano, del Real Oviedo, de la SOF, quienes lo conocieron, miles, saben que don Luis era lo más parecido a una ONG unipersonal que haya existido en Oviedo. Ahora, cuando se propone perpetuar su memoria nos fallará la nuestra? La de tantos? Es seguro que no, pero, por si acaso, no está demás dar un toquecín de vez en cuando.


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