Sporting y Oviedo juegan al gordo
«Mi ilusión es que me
firmen un balón cada
equipo y donarlos a los
Humanitarios para que los
subasten y recauden
fondos para ayudar»
Manuel Luis García Bernardo,
Cuqui para sus
muchos amig@s alleran@
s y asturian@s en general,
es un forofo, pero un forofo
solidario. Durante tres meses
ha perseguido un número para la
lotería de Navidad: el 31509. ¿Les
suena? A los seguidores de los clubes
azul y rojiblanco seguro. Es la
fecha de la salvación del Sporting
y del ascenso del Real Oviedo a 2ª
B. Al final lo encontró. En la única
administración española que
lo tenía. La Sagrada Familia, en
Igualada, Barcelona. Dificil lo tuvo,
«porque ese número lo tenían
para abonados», pero al final
triunfó su constancia e incluso
recibió los billetes con una tarjeta
de las administradoras deseándole
buena suerte. Suerte es la que
desea que tengan el Sporting de
Gijón, (del que es el socio 2.158 y
lleva 27 años en el palco) porque
ello supondría 3 millones de
euros (500 de las antiguas pesetas)
para cada uno, «y podrían recomprar
las marcas, el Sporting,
y comprarlas, el Real Oviedo. Ojo,
también, como no podía ser de
otra manera, es socio (el 154) del
Santiago de Aller. Conviene aclarar
que, aunque sportinguista
acérrimo, Cuqui es, como buen
moredano, asturiano antes que
todo, motivo por el cual también
hace su generosa oferta al Oviedo.
El siguiente paso es entregar
los billetes, que casualmente son
de la primera serie para el Sporting
y de la segunda para el Oviedo,
a los respectivos presidentes.
Con Manuel Vega-Arango lo tiene
ya previsto, dado que viajará a la
capital del Turia, aprovechando
el puente de San Mateo, para seguir
el partido Valencia–Sporting.
Además, y como ya hizo el
pasado año con motivo del ascenso
del Sporting, donará otro billete
a la sociedad Los Humanitarios
de San Martín, de la que es socio
casi desde que nació. Y no sólo los
diez décimos. «Mi mayor ilusión
es que cada equipo me firme un
balón, desde el utillero hasta el
entrenador, para darlo a los Humanitarios
y que lo subasten, a
fin de recaudar fondos para ayudar
a personas necesitadas».
¿Cuánto se guarda para él? No
tiene empacho en decirlo: diez
décimos. El resto es para la familia.
Como él dice, «si toca ya sería
de sobra, no llegaría a gastarlo
aunque, eso sí, viajaría para conocer
todo el mundo, porque hay
lugares maravillosos».
Coleccionista inveterado, y apasionado
por el fútbol, entre sus
tesoros temáticos no podían faltar
entradas singulares, como las
del encuentro Milán-Sporting del
16 de septiembre del 1987, 1.200
pesetas de aquella y un gol de Jaime
a favor del equipo asturiano,
y otra, 60 euros que rememora
dos goles de Barral y Bilic. La exposición
de recuerdos incluye fotografías
dedicadas de Quini, en
el homenaje que se le hizo en sus
50 años, y también en el que se le
dió con posterioridad. No faltan
los mundiales, ni carnets de socio
de principios del pasado siglo. En
sus álbumes hay testimonios de
reuniones de xandas, las peñas
alleranas que en los sesenta eran
tildadas de machistas porque en
ellas solo participaban hombres,
algo que el tiempo solucionó. En
realidad, hay más historia custodiada
en sus colecciones de la
que ningún humano podría vivir,
aunque sí disfrutar.H
ignaciosanchez@elperiodico.com
IGNACIO SÁNCHEZ VICENTE
OVIEDO


