ago 31 2009

Sporting y Oviedo juegan al gordo

«Mi ilusión es que me

firmen un balón cada

equipo y donarlos a los

Humanitarios para que los

subasten y recauden

fondos para ayudar»

Manuel Luis García Bernardo,

Cuqui para sus

muchos amig@s alleran@

s y asturian@s en general,

es un forofo, pero un forofo

solidario. Durante tres meses

ha perseguido un número para la

lotería de Navidad: el 31509. ¿Les

suena? A los seguidores de los clubes

azul y rojiblanco seguro. Es la

fecha de la salvación del Sporting

y del ascenso del Real Oviedo a 2ª

B. Al final lo encontró. En la única

administración española que

lo tenía. La Sagrada Familia, en

Igualada, Barcelona. Dificil lo tuvo,

«porque ese número lo tenían

para abonados», pero al final

triunfó su constancia e incluso

recibió los billetes con una tarjeta

de las administradoras deseándole

buena suerte. Suerte es la que

desea que tengan el Sporting de

Gijón, (del que es el socio 2.158 y

lleva 27 años en el palco) porque

ello supondría 3 millones de

euros (500 de las antiguas pesetas)

para cada uno, «y podrían recomprar

las marcas, el Sporting,

y comprarlas, el Real Oviedo. Ojo,

también, como no podía ser de

otra manera, es socio (el 154) del

Santiago de Aller. Conviene aclarar

que, aunque sportinguista

acérrimo, Cuqui es, como buen

moredano, asturiano antes que

todo, motivo por el cual también

hace su generosa oferta al Oviedo.

El siguiente paso es entregar

los billetes, que casualmente son

de la primera serie para el Sporting

y de la segunda para el Oviedo,

a los respectivos presidentes.

Con Manuel Vega-Arango lo tiene

ya previsto, dado que viajará a la

capital del Turia, aprovechando

el puente de San Mateo, para seguir

el partido Valencia–Sporting.

Además, y como ya hizo el

pasado año con motivo del ascenso

del Sporting, donará otro billete

a la sociedad Los Humanitarios

de San Martín, de la que es socio

casi desde que nació. Y no sólo los

diez décimos. «Mi mayor ilusión

es que cada equipo me firme un

balón, desde el utillero hasta el

entrenador, para darlo a los Humanitarios

y que lo subasten, a

fin de recaudar fondos para ayudar

a personas necesitadas».

¿Cuánto se guarda para él? No

tiene empacho en decirlo: diez

décimos. El resto es para la familia.

Como él dice, «si toca ya sería

de sobra, no llegaría a gastarlo

aunque, eso sí, viajaría para conocer

todo el mundo, porque hay

lugares maravillosos».

Coleccionista inveterado, y apasionado

por el fútbol, entre sus

tesoros temáticos no podían faltar

entradas singulares, como las

del encuentro Milán-Sporting del

16 de septiembre del 1987, 1.200

pesetas de aquella y un gol de Jaime

a favor del equipo asturiano,

y otra, 60 euros que rememora

dos goles de Barral y Bilic. La exposición

de recuerdos incluye fotografías

dedicadas de Quini, en

el homenaje que se le hizo en sus

50 años, y también en el que se le

dió con posterioridad. No faltan

los mundiales, ni carnets de socio

de principios del pasado siglo. En

sus álbumes hay testimonios de

reuniones de xandas, las peñas

alleranas que en los sesenta eran

tildadas de machistas porque en

ellas solo participaban hombres,

algo que el tiempo solucionó. En

realidad, hay más historia custodiada

en sus colecciones de la

que ningún humano podría vivir,

aunque sí disfrutar.H

ignaciosanchez@elperiodico.com

IGNACIO SÁNCHEZ VICENTE

OVIEDO


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